Villas y apartamentos en Marbella, Nueva Andalucía, San Pedro y Benahavís. Para una temporada o para quedarse — con alguien que conoce cada propiedad de la lista.
Las fotos de un alquiler cuentan la mitad. La otra mitad son las preguntas que casi nadie hace a tiempo: si la comunidad permite estancias cortas, cuánto cuesta climatizar la casa en enero, qué se oye desde la terraza un sábado de agosto, si la piscina está climatizada de verdad o solo en el anuncio.
Nosotros hemos estado en las propiedades que le enseñamos y las conocemos por dentro. Si una no encaja con lo que busca, se lo decimos antes de que pierda la tarde en verla.
A MORE PERSONAL APPROACH
Many of Marbella’s best rental opportunities are shared privately. Tell us what you need and we will prepare a discreet selection.
REQUEST A RENTAL SELECTIONLa vivienda habitual cubre una necesidad permanente de alojamiento. El alquiler de temporada responde a una necesidad temporal, como un desplazamiento laboral o unos estudios, que conviene documentar. No basta con poner «11 meses» en el contrato para que sea de temporada. El alojamiento turístico sujeto a normativa turística tiene un régimen distinto. Antes de buscar, aclaramos qué modalidad encaja con el uso real que dará a la vivienda.
Habitualmente se solicita DNI o documento de identidad y acreditación de ingresos. Si trabaja por cuenta ajena, pueden pedirle nóminas y contrato de trabajo; si es autónomo, la declaración de la renta y documentación reciente de su actividad. Los requisitos dependen del propietario y, si interviene, de la aseguradora. Le indicamos qué documentación se necesita para cada vivienda antes de presentar su candidatura.
La fianza legal es de un mes de renta en vivienda habitual y de dos meses en alquiler de temporada sujeto a la LAU. En vivienda habitual, la garantía adicional tiene un límite de dos mensualidades para contratos de hasta cinco años, o siete si el arrendador es una persona jurídica. En alojamiento turístico, revise las condiciones del depósito. Antes de firmar, pida que cada importe y su finalidad queden por escrito.
Documente el estado de la vivienda con un inventario y fotografías al entrar y al salir, y deje constancia de la entrega de llaves. Pida el desglose de cualquier deducción por daños o cantidades pendientes. En alquileres sujetos a la LAU, el saldo de la fianza que corresponda devolver genera intereses legales si transcurre un mes desde la entrega de llaves sin haberse devuelto.
Compruebe si el precio incluye agua, electricidad, gas e internet, y si existe algún límite de consumo. En una villa, aclare también el mantenimiento del jardín y la piscina; en una estancia temporal, la limpieza final. Pida que el contrato detalle los conceptos que le correspondan y su forma de cálculo, respetando la normativa aplicable. Le ayudamos a comparar el presupuesto mensual completo, no solo la renta anunciada.
Si va a vivir con una mascota, díganoslo desde el principio para consultar las condiciones de cada vivienda. Antes de reservar, confirme por escrito que se admite y revise las cláusulas del contrato y las normas de uso de las zonas comunes. Así podrá elegir una vivienda adecuada sin descubrir una incompatibilidad después de haber avanzado con la reserva.
En el régimen general de vivienda habitual, un plazo inicial más corto puede prorrogarse hasta alcanzar cinco años, o siete si el arrendador es una persona jurídica. Existen excepciones legales, como determinados supuestos de recuperación por necesidad, que exigen requisitos concretos. Si busca vivir todo el año en Marbella o la Costa del Sol, aclare desde el principio la continuidad del alquiler y no lo confunda con una estancia de temporada.
Como regla general en vivienda habitual, puede desistir tras seis meses con un preaviso mínimo de 30 días. Si se pactó una indemnización, la LAU prevé una mensualidad por cada año pendiente, con la parte proporcional para periodos menores. Una salida anterior requiere revisar lo acordado y sus consecuencias. En temporada o alojamiento turístico no se aplica automáticamente esa misma regla: revise las condiciones de cancelación antes de reservar.
En el régimen general de vivienda habitual, la actualización anual requiere un pacto expreso y debe respetar los límites legales aplicables. El cálculo depende de la fecha del contrato y de sus condiciones: no dé por hecho que siempre corresponde aplicar el IPC. Antes de firmar, revise la cláusula de actualización y cómo se comunicará cualquier cambio.
En vivienda habitual, las reparaciones necesarias para conservar la habitabilidad corresponden, por regla general, al propietario, salvo daños imputables al inquilino. Las pequeñas reparaciones por el uso ordinario corresponden al inquilino. En una avería concreta importan la causa y su alcance. Avise cuanto antes, documente el problema y acuerde cómo proceder; antes de entrar, aclare quién será su contacto para incidencias.
¿Busca vivienda para todo el año o para una temporada? Cuéntenos la zona, las fechas y su presupuesto — le ayudamos a encontrar opciones que encajen.
Hacer mi preguntaInformación general y orientativa. La normativa aplicable depende del uso de la vivienda, la fecha y las condiciones del contrato. Para revisar su caso concreto, consulte a un profesional jurídico.